viernes, 13 de agosto de 2021

Saberme a ciencia incierta

Si yo te contara que sigo viendo cada atardecer con los mismos ojos que el primero, que bailo las canciones del verano cuando nadie me ve, que aún no he aprendido a creerme, que sigo jugando con mi pelo para que sepas que me gustas. 

Si tú supieras que sigo poniendo caras en el espejo, que me da vergüenza que me vean llorar, que le tengo miedo a las avispas, que sueño que sé volar, que digo ‘te quiero’ cuando de verdad lo siento. 

Cómo decirte que un buen gesto me emociona, que soy cobarde ante lo desconocido, que echo de menos un beso, que odio la mentira y la desconfianza, que las risas me contagian, que sigo esperando-te.

Y ¿Sabes qué? A pesar de todo, no me importa que lo sepas. 


                                  RJ

miércoles, 7 de julio de 2021

Volverte del revés

Sentir que no estás, que cada giro es de 360°, volviendo al punto de partida. Buscar respuestas a preguntas que no te haces, hacer preguntas sin encontrar respuestas. Intentar pasar desapercibida, que no se note, en algún momento funcionó. Llorarlo todo, a solas, porque sólo soy egoísta para mis lágrimas aunque hoy, en parte, las comparta.

No sé qué hago aquí. 

Y me enciendo otro cigarro que no me hace bien pero es que yo tampoco me hago bien. He vuelto al lugar que me aleja de mí y de todos, porque nadie está a gusto aquí, sin embargo son las 4 am y no consigo dormir.

Esta no soy yo, me he vuelto del revés, pero volveré a arreglarme, a encontrarme, a ser quien quiero ser. Porque hay veces que parece que todas las canciones tristes hablan de mi. 

                                   RJ

lunes, 5 de julio de 2021

Todo llegará

Escuchar esa canción en la que dice que todo va a salir bien, confiar en que tras la lluvia podré volver a secarme al sol, comer mi comida favorita, valorar quien se quedó y olvidar a quien se olvidó de mí.

Saber que justo en el momento de coger aire para gritar, estarás esperándome con un buffet de chocolates de los que no engordan, o eso me dirás para que me ría.

Que hay abrazos que me convierten en sauce cuando la garganta aprieta, pero luego todo se recompone y volvemos a empezar. Que bailar en los peores momentos está cubierto por la seguridad social y cantar, también. 

El amor está al alcance de muchos pero que nunca se le pierda la 'C' al alma. 


                                 RJ

viernes, 18 de junio de 2021

A 358 kms

Qué bonito fue encontrarte y saber que eres y estás. Hay pocas personas capaces de abrazarte entre palabras, como tú, de sacarte una sonrisa y desanudarte la tristeza que oprime el alma sin tener por qué. No sé cómo, pero me conoces bien, y eso me asusta, lo reconozco, aunque sé que puedo estar tranquila.

Mujer, con todas las letras, de sonrisa limpia, de ojos verdes enormes (a ver si me los prestas), hermosa en todos los sentidos, incluido el del humor, y, lo mejor, de corazón bueno, noble y sereno.

Prometo que sólo te he mentido una vez, pero mereció la pena, y volvería a hacerlo. Nunca olvidaré tu cara de ‘No me lo puedo creer, ¡estás aquí!’ y abrazarte, y yo nerviosa, sin saber qué decir.

Gracias por abrirme las puertas de tu vida, compartir una cena, un café, una copa… y tu tiempo, sobre todo tu tiempo, conmigo. Y perdona si en algunos momentos no estoy a la altura, tengo fallos de serie difíciles de arreglar.

Mientras no exista el teletransporte, seguiremos acortando los 358 kms con nuestras conversaciones, riendo y llorando, más lo primero que lo segundo.


                                         RJ

miércoles, 16 de junio de 2021

Sarbalap

No son sólo letras, ni son sólo sonidos, las palabras tienen un significado, un valor y un fin. Sabemos que ‘empujar’ abre puertas, aunque no todas las que quisiéramos, que ‘volver’ no siempre es bueno, que ‘abre fácil’, muchas veces, cuesta trabajo y que detrás de ‘the end’ vienen los créditos de la película. 

Pero nadie me contó que podía llorar, sonreír o suspirar cuando él me escribe ‘besos’, cuando ella me dice ‘te quiero’, cuando mi madre me llama ‘mi vida’ o recibo un ‘quiero verte pronto’. Es como si, de repente, todo parara, se me cortara la respiración y el pellizco que siento en el pecho o en el estómago (o puede que sea un escalofrío) reanudara la vida. Nunca sé si pasan segundos u horas, pero sí sé cuando, quien lo dice, no lo ha dudado. 

Las hay que dan bofetadas y otras que no necesitan ser pronunciadas. Las palabras se sienten, duelen y curan a partes iguales y mienten, a veces, también mienten, pero esas nunca serán las mías.

No siempre digo lo que siento pero siempre siento lo que digo.  


                                      RJ

sábado, 12 de junio de 2021

Permiso para vivir

Como ese momento en que despiertas y aún puedes remolonear un ratito más, como unas tostadas y un café recién hechos en la cama, como un paseo a primera hora de la mañana con el aire fresco estirando la piel y tu lista de Spotify sonando a todo volumen.

Como la abuela que da dinero a su nieto a escondidas, como la adrenalina antes de subir el telón y salir al escenario, como la celebración de las mejores noticias, como el ‘tú hazlo que no le digo nada a tu madre’.

Como el sabor del primer beso y el del segundo, el tercero…, como el olor de casa a la vuelta de un viaje, como pisar la arena el primer día de playa, como saber que con la siguiente jugada, ganas.

Como creerte Anna Scott (Julia Roberts) afirmando que se quedará en Notting Hill de manera indefinida, como una sonrisa de vuelta, como probarte infinitamente, como bailarte bajo la luna.

Así te quiero disfrutar, Vida mía.


                               RJ

miércoles, 9 de junio de 2021

Huellas

Hablar con ellos es pensar en voz alta, es sonreír cuando veo su nombre en el teléfono, es saber que nunca conduzco sola, es escuchar una canción y recordar nuestras historias. 

Es el deseo de un abrazo de los que abrigan el alma, el ‘te echo de menos’ un día cualquiera, la sonrisa con la sorpresa de una visita inesperada, un ‘necesito tu consejo’, el ‘tomamos un café y me cuentas qué pasó’. 

Son las risas de las que dejan agujetas, la calma cuando te puede el miedo, el brindis por nosotros que tanto merecemos, o no, pero eso da igual, aquí se brinda y se apoya por si acaso.

Son esos regalos que la vida te pone en el camino y que desenvuelves poco a poco, no hacen falta prisas. Conversaciones de horas en las que llorar, reír y planear es inevitable, no siempre en ese orden. 

Son las palabras de cariño que a mí me dan un pellizco en la tripa y me emocionan. Es el ‘te quiero’ que no necesita de una voz para sentirlo, es el ‘cuando me necesites, ahí estaré y si te equivocas, también’.

Porque no hay tatuaje más bonito que el que te hacen los amigos en el corazón.


                                     RJ

Saberme a ciencia incierta

Si yo te contara que sigo viendo cada atardecer con los mismos ojos que el primero, que bailo las canciones del verano cuando nadie me ve, q...