lunes, 16 de noviembre de 2009

Mucho cine en pocos días

Por fin dio comienzo el Festival de Cine Iberoamericano y con él una semana llena de proyecciones. Yo, aprovechando mi hueco libre del sábado y la tarde del domingo, me he dedicado a ver películas intentando dejar atrás los prejuicios que nos marcan los títulos y la procedencia de éstas. Ayer tuve la ocasión de ver "Héctor y Bruno" en la sala del Cinebox en el Aqualon, sitio que por cierto no pisaba desde hacía mucho. Esta película es española y nos cuenta la historia de Héctor, un señor viudo, solitario y poco cariñoso que vive en un pueblecito perdido del País Vasco el cual ha desaparecido por culpa de la construcción de una autovía por lo que este se ve obligado a visitar a su hijo que vive en Sevilla y al que no ve desde el nacimiento de Bruno, su nieto. La llegada del abuelo no sienta muy bien en casa y al que menos a su hijo pero poco a poco va teniendo una complicidad con Bruno el cual sufre abusos por parte de sus compañeros de instituto (el denominado bullying),además se fraguan otra serie de historias de fondo. Sinceramente no me pareció una gran película pero sí he de decir que en ningún momento me aburrió ni predije lo que iba a pasar. Lo mejor de todo es la banda sonora de Michael Thomas.

Esta tarde he visto "Vil Romance", "Una amistad inolvidable" y "La bala mordida".
La que más me ha gustado de las 3 ha sido la primera aunque aún no he acabado de asimilarla, cuenta la historia de un chico gay que conoce a un tipo muy heavy y raro con el que se va a vivir y tienen una extraña relación marcada por los violentos actos sexuales, los celos y una vida que el chico no conoce.

La segunda de las producciones está más destinada a un público infantil y en ella podremos ver la historia de una niña en su afán por entablar una amistad con un zorro. La historia está llena de emotivas miradas y gestos así como de momentos de sobresaltos. La niña aprende a valorar la libertad de los animales y su estado salvaje. Una bonita frase que dice al final es que "amar no es poseer" creo que estas palabras tienen un fin más allá para los adultos que para los niños. Lo mejor de esta película son los hermosísimos paisajes que en ella se contemplan.

La última es mexicana y va de cómo por unos pesos de menos se envuelve en continuas broncas una de las unidades de la policía con el barrio donde se compra la mercancía. Son los propios policías los que compran la droga pero uno de estos al hacer el mandado se guarda unos billetes para él y el vendedor se da cuenta por lo que están amenazados continuamente.

Hace poco publiqué un post en el que decía que hacía mucho que no iba al cine porque no tenía con quién, bien, pues he de decir que tampoco se lo pasa mal yendo una sola.
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