miércoles, 18 de marzo de 2009

Cambios de la vida...

Cada día me sorprendo más de lo que el tiempo, los amigos, las circunstancias, etc., hace en nosotros en poco tiempo relativamente. A ver si me explico, desde que dejé el instituto, hace ya unos añitos, le perdí la pista a muchos compañeros que como es normal pues se han ido fuera a estudiar o se quedaron en el instituto o cogieron otros caminos, el caso es que dejé de ver a muchas personas con las que he compartido demasiados años. A algunos les vino el instinto maternal y paternal bastante pronto pero bueno siempre están los "adelantados" para ciertas cosas como estas, lo curioso es que precisamente uno de los que ha sido padre era el más tímido de la clase, el que tenía cara de no haber roto un plato, el que sólo hablaba con sus amigos... vamos, el típico niño del que piensas "o se espabila o se queda soltero y entero hasta los 30" pero espabiló. Después también está este mismo tipo de persona pero aún más callado y más arrinconado, sinceramente en los 13 años que he compartido clase con este chico habré cruzado 5 palabras mal contadas, pues con el paso del tiempo resulta ser un chulo de pandilla "cani" o "burraca" (como queráis llamarlo), y yo me pregunto ¿cómo se puede pasar de un extremo a otro? de verdad es que aún no me lo creo.

Pero aún hay más, resulta que la moda ahora es volverse hippi, cosa que puedo entender porque lo veo como un modo de vida aunque con fecha de caducidad, lo que no entiendo es que se haga hippi con rastas y todo alguien que "en sus años mozos" cantaba el Cara al Sol por la calle y se metía con los de otras razas... bueno, la verdad, es que casi prefiero el cambio aunque no le favorezca nada. Con esto de la moda hippi me ha pasado, incluso, de cruzarme con amigos y no reconocerlos.

Afortunadamente las "niñas pijas", y lo digo desde el cariño porque yo también lo fui, la mayoría han madurado y siguen tal cual pero con más conversación y más interesantes que las marcas de bolsos o de gafas.

Supongo que yo también habré cambiado sin darme cuenta aunque la última vez que me crucé con un maestro (como le gusta que le diga) del colegio me dijo: "sigues igual que siempre, no has cambiado nada". No sé si alegrarme o no de esto, que juzguen los que me conocieron y los que me conocen...
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