jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Qué pasaría si durante la noche desapareciera mi móvil?

Para empezar me despertaría tarde ya que yo programo el despertador en el teléfono, así que, si desapareciera, lo más probable es que me quedase dormida y no fuese a clase o, por lo menos, no a la primera hora. Durante la mañana estaría con una ansiedad constante porque la única referencia horaria que tengo es la del móvil aunque como las clases tienen una duración y, afortunadamente, el profesor sí lleva reloj, ésta sería una buena guía. A media mañana suelo llamar a casa (una costumbre) cosa que no haría por supuesto. La hora de la comida no me la perdería porque el estómago avisa y en eso sí que es puntual. 

Si soy un poco inteligente, justo después de comer me iría al trabajo y, una vez en el coche, podría mirar el reloj y no llegar tarde, y si es temprano pues mejor, así me da tiempo de un cafelito.
Reconozco que me gusta hablar por teléfono por lo que durante la tarde estaría al revés y, por otro lado, agobiada porque se ha convertido casi en una necesidad. La hora final del trabajo no hace falta que me la indique ningún reloj, ni alarma porque la facultad se va quedando en silencio y, si te descuidas, a oscuras. 
Una vez que llego a casa sí que me olvido un poco del móvil pero a la hora de irme a dormir es casi una norma dar un toque a algunos amigos como buenas noches (es una tontería pero ya que no hablamos por lo menos sabemos que estamos vivos). Además, usamos otras opciones como los SMS, útiles para muchos momentos, la cámara de foto que cuando salió el primero con ésta era lo máximo pero hoy día no hay un móvil sin cámara (una tontería a mi entender porque las cámaras ya tienen el tamaño suficientemente reducido como para poder meterla en el bolso como cualquier otra cosa inservible que podamos llevar), la agenda o calendario para recordarnos ciertas fechas importantes, reuniones,etc. o, lo último de lo último, INTERNET.

Es cierto, que la telefonía móvil es joven y que antes vivíamos perfectamente bien sin usar estos trastos. También es cierto que como localizador ha sido un avance y de eso me doy cuenta cuando veo alguna que otra película, sobre todo las típicas de intriga hecha antes de este invento, donde en el momento clave siempre pienso "¿pero por qué no lo llama al móvil?" obviamente, luego caigo en la cuenta que en esos años todavía no existían. Quizás el problema está en que el uso que le damos es excesivo al igual que otras tecnologías, pero entiendo que la vida avanza y es normal que nos aprovechemos de estos recursos, pero en su justa medida. En este caso he hecho referencia al móvil pero también es aplicable al uso de internet en sentido global.

¿Alguna vez os habíais cuestionado esto? A veces viene bien pensar cómo seríamos o estaríamos sin tanta tecnología.
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