martes, 16 de noviembre de 2010

Psicología del profesional de la medicina

Quien me conoce sabe que yo con los que llevan bata blanca no me llevo especialmente bien. Y es que la medicina es una ciencia muy compleja porque aunque haya determinados tratamientos para las diferentes enfermedades también hay que decir que no a todo el mundo le caen bien algunos de estos, sin ir más lejos yo no puedo tomar una simple aspirina. Por eso mismo, que cada cuerpo es diferente un médico no puede dejar llevarse por estadísticas y dar resultados o respuestas en función de éstas. 

El cáncer es una enfermedad que nos tiene a todos un poco en vilo porque cada vez hay más casos, sea cual sea el tipo, ésta afecta a la persona tanto física como psíquicamente por eso el médico tiene que tener un tacto con el paciente a la hora de valorar un resultado o de presentar las diferentes opciones a las que la persona afectada se puede acoger. Creo que es un pensamiento común en el gremio el poner sobre la mesa siempre lo peor para preparar al paciente de lo que pueda pasar, si finalmente la cosa es menos grave, el paciente se alegrará y si no es así pues ya lo tenía en mente. Visto así parece que es una opción viable y buena para concienciar al enfermo para lo peor, pero ¿alguien se ha parado a pensar en cómo puede afectar a una persona una primera respuesta de ese calibre? moralmente se viene abajo, y ahora opino yo, ¿no sería mejor esperar al resultado definitivo? está bien que se ponga en sobreaviso pero no porque, estadísticamente, casi todos los síntomas conducen a un posible camino (que deja atrás otras opciones) ese va a ser el definitivo.
Poniendo un ejemplo más sencillo, una mujer que presenta dolores menstruales pero no tiene el periodo en ese momento, va al ginecólogo y le dice que tiene pequeños bultos en los ovarios y que puede tener un tumor, que habrá que operar y vaciar la zona. Esa persona se hace una serie de pruebas pero hasta que le lleguen los resultados en su cabeza sólo van a retumbar las palabras tumor-cáncer-muerte, y no he tenido en cuenta lo que significa para una mujer de edad fértil lo que supone psicológica y físicamente la extracción del aparato reproductor...

Afortunadamente, no he tenido una experiencia así porque como dije al principio no soy muy amiga de la medicina pero si lo he sufrido con una amiga (no tienen nada que ver el ejemplo) y me preocupó que un profesional de la medicina no tuviera un poco de tacto a la hora de dar unos posibles resultados. Supongo que no todos son iguales, o eso espero, pero creo que ayudaría bastante si alguna vez el médico se pusiera en el lugar del paciente.
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