martes, 24 de noviembre de 2009

Reflexión sobre la educación

El mundo azteca si por algo se caracterizaba era por su educación basada en los castigos que no eran, ni mucho menos, como los de ahora porque ahora no se le puede, casi, ni dar una torta bien dada a tu hijo, esta cultura utilizaba castigos como hacer respirar el humo que surge por la quema de chiles (bastante tóxico), poner carbones ardiendo en el cabello, dormir toda la noche sobre una superficie húmeda, barrer la casa durante toda la noche o colocar púas de maquei (planta parecida a la aloe vera) entre la uña y la carne del dedo. Bien es verdad que son demasiado cruentos y que no son aplicables actualmente pero creo que la pérdida de la rigidez por parte de los adultos o por imposición de "más arriba" está dando muchos problemas a las generaciones que van entrando en la adolescencia e incluso a las que están saliendo de ésta.

Siempre han existido buenas y malas personas , con más o menos educación, pero yo he vivido experiencias, en mi época de instituto, que, aún hoy, no soy capaz de razonar, hablo de peleas con razones como "has mirado a mi novio", "me miras mal" o, simplemente, "le caes mal a mi amiga". Parece increíble pero es así.

Yo soy defensora de más vale un castigo a tiempo que muchos años de psicólogo, que es la moda actual, no digo con esto que me parezca bien el abuso que tenían los maestros o los mayores hace 4 décadas pero sí que deberían, los padres, tener más en cuenta valores como el respeto y, sobretodo, la educación. Muchos creen que dicha educación corre a cargo del profesor de turno y no es así porque cada niño es como es y una persona no se puede dedicar a la educación en valores de 20 ó 30 niños, eso tiene que venir inculcado de casa, el profesor puede ayudar a ello pero es que, además, tiene que enseñar los conocimientos necesarios y preparatorios para el día de mañana. Espero que la asignatura de educación para la ciudadanía esté dando buenos frutos.

En fin, esta es una reflexión que me ha venido así de momento y que me apetecía contar, no sé si mis ideas son las adecuadas pero sí es lo que pienso.
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