miércoles, 3 de septiembre de 2008

2 de septiembre, un día para olvidar!!

Ese día no debería existir en el calendario, el día de ayer para mi fue nefasto, aunque realmente se puede decir que empezó todo a partir de las cuatro de la tarde cuando me dispuse a marchar a Mazagón a tomar un cafelito con una buena amiga la cual, como muchos, pues está agobiada con el trabao y demás. A la vuelta del cafelito y en la curva que viene después del cruce de Palos un camión empezó a adelantar a otro a pesar de que yo ya me encontraba en el carril izquierdo para adelantar a ambos pero bueno, pues, cuando pude, adelanté al primer camión y sentí cómo se resistía el segundo a ser adelantado. Empecé acelerar y ¡ploff! una piedra se le había escapado de la cuva que llevaba y me rompió la luna delantera, por más que le dijimos que parara, nada. En fin, ni los conductores del camión nos echó cuenta, ni los de la empresa de transporte, ni nada de nada.

Por la noche, como siempre, me fui para la radio, para trabajar y quitarme el cabreo de lo del camión de la tarde sin saber que la sorpresa cuando acabara el programa iba a ser mayor, os cuento: a mitad del programa vi como mi compañera se levantaba a mirar por la ventana, yo le pregunté a una amiga que nos acompañaba que qué pasaba y la contestación fue tan simple como: "ha escuchado a un perro llorando", pues vale, no me preocupé pero ella seguía mirando por una ventana y por otra, cuando regresó a su sitio pregunté qué miraba y me dijo que había escuchado a dos chavales hablando pero que ya se habían ido. El programa siguió y cuando acabamos como siempre cerramos todo y en la última puerta me dice mi compi: "¡¡Rocío, mira!!", lo primero que miré fue al lugar donde había dejado mi ordenador y, puff, allí estaba, menos mal. La puerta del coche la habían forzado y la guantera estaba abierta de par en par y todo revuelto en el asiento del copiloto.Lo que se llevaron no tiene importancia real porque simplemente fue un mp4, tabaco, un par de mecheros y poco más pero ¡¡qué putada!! Lo más curioso de todo que cuando empecé a llamar a la policía dos chavales que no estaban muy lejos sentados con un perro se levantaron y empezaron a caminar.

La policía llegó pero poco se podía hacer así que esta mañana he puesto la denuncia y aunque no sirva para nada, porque eso lo tengo claro, pero bueno, ¡¡¡QUÉ DIITA!!mejor no haberme levantado.
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